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martes, abril 08, 2008

QuEJas SupErFluas

Odio el facebook y las pendejadas cada vez que alguien hace o no hace algo, la patética carrera por quién te agrega y la diarrea en mi mail cada vez que alguien dice algo sobre mi.

Odio los taxis agalludos que no hacen colectivos los “días sin moto” y que siempre se me olvide que ocurre cada primer viernes del mes.

Odio levantarme tarde y encontrar visita en mi casa a las 11 de la mañana del sábado que no se van hasta después de las 12 por el almuerzo.

Odio los emoticons del Messenger y que la gente escriba con un montón de monicongos que no se que coño significan.

Odio los putos mensajes de texto de Tigo cada hora en el celular y que me acaban rápido la batería del teléfono.

Odio a Patito Feo, RBD, y a todo musical méxico-argentino que surja en las próximas generaciones, y las emisoras que ponen las canciones todo el santo día “No más con las endemoniadas divinas y su gasolina”

Odio la cosa política y tener que escuchar el PEOR sarcasmo de la televisión colombiana.

Odio al ñato de Radio Tiempo y al que se inventó Control Kids.

Odio a Jota Mario.

Odio las cadenas de correos que amenazan con castrarme, echarme brujería, explotarme el computador o hasta la muerte si no los reenvio.

Odio los comerciales de Frutiño, Doña gallina, a la que se depila con un cuchillo y especialmente el de Ervamatín.

Pero sobretodo odio odiar, no es un sentimiento del que se pueda estar orgulloso.

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jueves, abril 03, 2008

LaS BruJas Del PueBLito

Lomas de Matunilla o pueblito, corregimiento de Turbana ubicado a no más de dos horas de Cartagena, es uno de esos pueblos invisibles de los mapas, de largas calles destapadas, amplios patios de monte, amas de casa expertas con el machete y el misticismo propio del exilio rural. Allí, entre las cercas de caña brava de sus casas y las trochas interminables de maleza es donde según sus habitantes merodean al unísono las brujas.

Yudis Correa Teherán de veintisiete años se durmió el 25 de noviembre del 2007 junto a su marido y su bebe de cinco meses, su sueño se interrumpió cuando en los mediados de esa diáfana noche dejó de sentir a su hija a su lado. De inmediato se alarmó, levantó al marido, ambos rebuscaron entre las sabanas y debajo de la cama sin suerte alguna hasta que salió del cuarto y la encontró durmiendo en el piso de la sala.

Al día siguiente y en tono propio de tragedia apaciguada Yudis le cuenta a la mujer de su tío.
“Mella anoche encontré a la niña durmiendo en la sala”
“Ay mija tienes que santiguarla y rezarle el credo el padrenuestro que esas son las brujas que se las quieren llevar, cruzar las chancletas y dormir con ropa al revés de pronto como tu marido tuvo otra mujer de pronto fue ella que visitó una bruja para robarte a la niña.” Sentenció con sabiduría ancestral la melliza.

Desde aquel incidente en pueblito corren voces de las correrías de las brujas como respuesta a la maldad emanada de los celos de las mujeres, la envidia de los compadres, la propagación de los protestantes o las hordas invasoras de los habitantes de los corregimientos de Puerto Badel, Leticia y Rocha.

“Esas brujas no son de aquí, ellas se vienen es de otros pueblos hacen sus fechorías aquí y después se devuelven” afirma Julia Saenz una de las señoronas de pueblito de quien se dice también es bruja.

Si bien la mala reputación de Julia la convierte en bruja, su barrio, Bocagrande (pueblito), no hace más que atizar su fama de consorte de Satanás.

Yusney Correa Polo de diecisiete años afirma haber sido testigo de una maratón de brujas desde la noche hasta que los gallos anunciaran la salida del sol.

“Estaba durmiendo con mi hermana en la casa de mi abuela eran como la una de la madrugada cuando me desperté porque estaba soplando bastante brisa y el ruido de la ventana me levantó, pensé que iba a llover. Por las ventanas se veían como pasaban unas sombras rápido varias veces, entonces fue cuando oí los chiflidos de las brujas uno fuerte primero y después uno suave, el primero porque estaban lejos y el otro porque estaban cerca, yo enseguida me cruce y rece el credo y padrenuestro”

Esa noche según Yusney se escuchaba como movían las cantinas donde echan la leche todos los días ante la vil traición de los perros pues como ella cuenta “los malditos esa vez ni ladraron”.



Ahorcando a Lichito



A cinco calles de la casa de Yusney vive una familia de protestantes, al parecer víctimas de los ataques de las brujas.

Dairo Ruiz es un vecino de pueblito trabajador de la camaronera OCÉANOS situada entre Leticia, Recreo (canal del dique) y pueblito, donde todos lo conocen como Lichito.

La historia de lichito es de esas de no creer hasta ver sin embargo, en pueblito muchos lo vieron con “los ojos que se los han de comer los gusanos”.

Una noche de noviembre cuentan que la familia Ruiz enfrentó a una bruja. Ñongo el hermano mayor de la casa pese a la carencia de belleza física es famoso por conseguir mujeres de a docenas, todas monas de buen aspecto y de inexplicable atracción por este vendedor de bazurto. Dicen que en una de esas enamoró a una bruja y que esta resolvió cobrar venganza mientras él dormía.

La bruja entró en la casa, a pasos ligeros halló el cuarto y se montó sobre la cama, sin embargo la oscuridad de donde ella misma salió la estafó; la cama no era la del ñongo sino la de lichito quien gritó a todo pulmón cuando ella lo empezó a ahorcar.

Entre gritos y bruja estranguladora el resto de la familia se levantó para ver a que se debía los horrendos gritos de la cama de lichito; dicen que vieron más pelo que mujer pero de que no era de este mundo no había duda.

Si hay algo que sobra en casa de protestantes es la Biblia, los no ahorcados agarraron unas de inmediato y recitaron salmos y oraciones al derecho y al revés, padrenuestros y credos, cantos y expulsiones una y otra vez hasta que la mujer aturdida por el efecto de la palabra salió rauda por la ventana hasta el cementerio en medio de fuego, hediondez y humo.

Lichito por supuesto vivió para contarlo.

Lomas de Matunilla o pueblito es una población invisible en los mapas, de largas calles y trochas interminables, vericuetos al parecer listos para ser recorridos por brujas y espantos.

Y a todas estas ¿El cura qué?

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viernes, marzo 14, 2008

BetúN a lA sOmbRa del CauCho.

El palito de caucho uno de esos sitios significativos de la heroica, habla a través de uno de sus emboladores de zapatos.


La historia del palito de caucho es una historia de cambios y transformaciones, una historia de lujos y despojos, de antiguos monumentos y modernos sistemas de transportes, una historia añeja de la que ha sido testigo por más de treinta años Julio Herazo Cáceres, un cartagenero de ancestros en Palenque que ha dedicado su vida a un arte cuya galería no esta en paredes sino en los pasos del camino; Julio es como decimos en la costa caribe un embolador.

Sus cuarenta y siete años de edad le han dejado una reluciente calva, una parca mirada y un talante de caballero cimarrón de los que la historia caribeña nunca ha contado historia distinta que la de las lucha en medio de enardecidas rebeliones.

Sin embargo la lucha de este embolador aunque distinta no deja de ser implacable, es una batalla por el trabajo y la subsistencia en el impredecible día a día a la sombra del palito de caucho.

Julio empezó a embolar zapatos desde que era un niño de diez años pues aprendió el oficio no como legado de familia sino de la necesidad cuando por las calles de Getsemaní y San Diego pisaban altivas las suelas de los señores de la vieja Cartagena. Desde entonces lo acompaña una silla, la caja con dos cepillos, trapos, cubre medias y un juego de betún de colores.

Como uno de los miembros fundadores de la Asociación de Lustradores de Calzado del palito de caucho hace 15 años, reconoce que la vista de la ciudad desde ahí no es la misma “Aquí detrás quedaba una estación de taxi, cuando terminaba el recorrido por Getsemaní con los compañeros nos veníamos al palito de caucho para embolar los zapatos de los que iban llegando, ahora la cosa es más suave, aunque estamos ubicados en un buen sitio, no es lo mismo”

Al igual que la estación de taxis, la estatua de Pedro de Heredia se mudó, el mercado migró a Bazurto y El centenario y el Camellón murieron para volver a nacer.

“Por supuesto que los cambios a veces nos perjudican por ejemplo con Transcaribe rompieron todo esto y nos tocó buscar otro sitio donde ponernos pero cuando regresamos uno se encuentra que el sitio esta más bonito, ahora hay bancas para sentarse, mejor dicho son males que traen bienes más grandes” señala.

De hacer brillar zapatos sostiene a cuatro hijos de la misma mujer de palenque recalca, aunque la vista y el tacto los tiene sobre una cartagenera de buenas carnes y de menos años que su esposa. “si tengo vieja para qué voy a buscar otra vieja tengo buscar joven” mi mujer ya lo sabe por los chismes que nunca faltan ni yo me acuerdo la camisa que tenía puesta el sábado y ya le fueron diciendo como estaba vestido y con quien iba…”

Por último en un flojo intento por justificar su infidelidad afirma “si no tuviera mujer ya me hubieran matado, aquí y en Palenque por andar detrás de todas, pero aja después de un tiempo ya hay que probar cosas nuevas”

Mientras se prepara para la faena de betún y cepillo confiesa que no conoce de colegio ni universidades, es un orgulloso autodidacta de lo que no conoce. A su sitio ha llegado uno de sus fieles clientes, el docto Pérez abogado jurista de la UdeC fiador empedernido pero de buena paga, en busca de un lustre para sus cuerínas.

Al instante en el que se sienta pregunta por el periódico o algo para leer, para su desgracia Julio sólo tiene la SOHO de hace unos meses.

“nombe a mi no me gusta esta vaina, aquí lo que hay es pura mujer encuera, mira esto mostrándolo todo en público, contando su vida sexual con quien se acuestan y con quien no, mejor dame otra cosa” protesta sorprendentemente el abogado

“ombe docto no confunda pornografía con erotismo” atina el embolador.

Escapando con la mirada hacia el palito de caucho sabe que la verborrea que se avecina daría para gastar más betún del que tiene y más de un par de mocasines de tercera edad.

Pues tal como reza el refrán A la persona se le conoce por sus zapatos, y eso lo sabe muy bien Julio Herazo Cáceres, un embolador de esos que no lustra zapatos sino, que como él bien lo dice, embellece el calzado.

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martes, noviembre 13, 2007

SoTelo y lAs OtRas CarTagENas

Para muchos graduarse del colegio, ingresar a la universidad, que transcurran diez años y encontrarse con los amigos convertidos en médicos, abogados, comerciantes e incluso periodistas es un panorama típico y regular; sin embargo este no es el caso del joven artista arjonero Wilger Sotelo Rojas.

Mientras Wilger se consolidaba como artista plástico, sus compañeros de clases lo hacían como bandidos, atracadores y celebres bandoleros de la comuna 5 del barrio Olaya Herrera.

Tales personajes de perfiles siniestros, emuladores del tumba´o de Pedrito Navaja, de pies ligeros y manos rápidas, cobran un nuevo significado en las obras de Sotelo quien conceptualmente transforma las prácticas y juegos ocultos de la delincuencia en reveladoras obras arte contemporáneo.

Sus muestras “Inventario I y II”, recopilación de armas de fabricación caseras usadas por pandilleros de la ciudad, es una propuesta clara para interiorizar la violencia presente en los barrios cartageneros más pobres, exponiendo de forma cruda e indelicada los diferentes lenguajes que dan cuenta de la existencia de una Cartagena cuya fragmentación no se reduce sólo al reconocimiento de una opulenta y otra marginal, sino que dentro de estas mismas coexisten otras formas de ciudad con sus propios idiomas y lenguajes.

Las obras de “Inventario I y II”, sumada a los diseños de armas en la muestra “Arma a tu Ciudad” son obras que hacen un llamado a volcar la mirada hacia la otra Cartagena, la Cartagena desconocida para los propios cartageneros, la Cartagena del Blacho, del Truquen y el Waldy Waldy. Una ciudad que no habla de hambre, policías o de ser valientes sino de filomena, tombos y el pararse en la raya.

Asimismo su propuesta artística de corte urbano y local le apuesta a la reinvención del lenguaje, como una forma de reivindicación de los sectores marginales y el desprecio al que son sometidos, tal objetivo se vio plasmado en el proyecto de espacio público “Aguantando Cable”, trabajo expuesto junto al artista cartagenero Rafael Ortiz, que fue presentado en el marco del IV Congreso Internacional de La Lengua Española de este año.

“Aguantando Cable” es el diccionario no culto de la gente, jamás admitido por la academia y menospreciado por casi cinco estratos, sin embargo Sotelo y Ortiz mutaron sus significaciones teniendo como resultado una obra de arte crítica y humanizadora.

La obra de Sotelo es una invitación a reinventar las miradas de la ciudad, pues no se trata sólo de dos cartagenas opuestas, sino que el tejido fragmentado de la ciudad nos muestra más que un par de escenarios, que merecen ser contados, fotografiados o conceptualizados. Espacios que hablan sus propios lenguajes y sus propios idiomas.

Lenguajes que resultan de por si cercanos, y que constituye una de las grandes paradojas de la heroica, una ciudad que se lee asimisma pero que a la vez se desconoce.

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martes, octubre 30, 2007

INes UnA PalenQueRa A MeDiaS

Su nombre es Juana Inés Herrera Ortega, no relata su historia por miedo a pronunciar sus propias palabras, prefiere que mis letras hablen por ella.

A sus 27 años de edad cecea como niño de 5, su lengua es incapaz de pronunciar la letra R, la palabra ferrocarril es un imposible. Inés, como prefiere que la llamen, es una mujer cuya vida transcurre con la esperanza de tener una casa propia, que sus dos hijas se gradúen del colegio y que su marido permanezca a su lado.

A simple vista no difiere del resto de las mujeres de Palenque, su negrura, sus trenzas largas y postizas, su figura impresionantemente curvilínea y sus ojos penetrantes la delatan; sin embargo Inés dista mucho de ser una representante digna de su pueblo, lejos de sus rasgos físicos, ella es menos palenquera de lo que parece.

Creció alejada del Bantu, los cantos Lumbalu y la venta de cocadas, pero es experta en trenzar cabezas, masajear cuerpos y cobrar de más a cualquiera con cara de plata sea costeño o cachaco pues hay que honrar el divino mandato de papaya ponida papaya partida.

Sentada en los muebles de la sala de la casa donde trabaja como empleada del servicio, no deja de hacer gestos con sus manos para enfatizar cada una de sus respuestas, eso si nunca falta la girada de los ojos al final de cada frase. Para ella la altivez no es pecado, es su prerrogativa.

Ya decidida a que mí libreta de apuntes no la asuste cuenta.

“Cuando tenía 7 años nos fuimos de Palenque para Venezuela en busca de una mejor vida pues allí había trabajo para las mujeres, nos fuimos mi papá, mi mamá mis dos hermanos y yo. Allá vivíamos bien, yo regresaba a palenque para las fiestas de fin de año con mis hermanos mis papás sí se quedaron amañados.”

Inés mira la hora y me recuerda que hoy necesita irse temprano porque es el cumpleaños de su hija menor de 3 años, Yainelis, cuyo nombre le valió una discusión con el notario para su registro.

“ A los 16 años cuando vine para unas fiestas conocí a mi marido y nos salimos, salí embarazada de mi hija mayor y nos vinimos a vivir a Cartagena a la casa que era de mi mamá, a mí me toca esa casa porque soy la única hembra y porque soy la ultima”

Sin embargo Inés y su familia no viven solas, en esa misma casa que reclama como propia viven sus hermanos, sus sobrinos y sus cuñadas, a quienes no ve la hora de que se vayan por cuenta propia, o que el testamento de su madre los saque de ahí.

“ Al año mi marido y yo nos dejamos y yo regresé a Venezuela con mis papás pero al año él me fue a buscar. Yo lo perdone y desde entonces estamos juntos, él es albañil y está trabajando en la construcción de los edificios por la Plazuela”

Por su marido le ha tocado pelear más de una vez, con quienes ella llama las vagabundas que les gusta lo ajeno, hasta con sus propias cuñadas se ha enfrentado por sospechas de infidelidad.

Si algo la hace palenquera es su delirio por la champeta, los vallenatos de Diomedez y las canciones de Farid Ortiz, no fue casualidad que el marido por el que tanto peleo la haya conocido en una caseta.” En diciembre siempre vamos a picotear, a palenque llevan casi siempre todos los picos”

Tal frenesí por la champeta la llevo a unirse al grupo La Farrita, conformado por palenqueras puras, de acentos inalterables y de caderas amplias.

“ La Farrita es para baile y rumba, nos reunimos cada 15 días para organizar la comida y el sitio, rotamos las casas y damos una cuota de veinte mil pesos cada una para cuestiones de gastos,,, también si alguna compañera necesita para hospitalizarse, usamos ese fondo, o si a alguien se le muere algún familiar damos dependiendo si es la mamá o los hijos, damos veinticinco mil pesos cada uno, papá veinte mil y hermanos quince mil”

Si bien es la menos palenquera del grupo la tratan por igual pues el color moreno no destiñe y todas reconocen sus raíces comunes.

Inés no reniega de su pasado, no se queja por su presente y no codicia su futuro. Con una última girada de ojos sanciona:

“Hoy es el cumpleaños de mi hija, cuando crezca quiero que sea abogada, a mi me hubiera gustado ser abogada, pero no me quejo, aun no le he preparado nada; apenas llegue me pondré a cocinar”

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viernes, octubre 19, 2007

La oBra ValLenatA de QuIRoz


El periodismo en Colombia nació de un vallenato en las largas jornadas de arreo de vacas, novillos y terneros, de la sombra de un palito de caucho a la orilla del mágico Magdalena como testigo y de la transparencia traicionera de un aguardiente.

La obra de Ciro Quiroz Otero, “Vallenato Hombre y Canto”, hace un viaje a través del mundo vallenato redescubriendo la esencia única de este género musical trasgresor de las normas musicales, de cuna popular y símbolo hoy representativo de la colombianidad.

Quiroz, doctor en Derecho, Ciencias Sociales y Políticas, cronista galardonado y ensayista, se dio a la tarea de unificar y ofrecer un compendio documental que saneara los diversos vacíos y desvíos conceptuales alrededor de la temática del folclor vallenato a través de una narrativa que invita al conocimiento, la reflexión y la crítica histórica del género.

Y es que el material comprendido en este texto no sólo logra la satisfacción del lector en cuanto no equipara en datos e informaciones, sino que a lo largo de la lectura el efecto sonoro de las letras invita sin oposición alguna a tararearse más de un canto vallenato.

“Vallenato hombre y canto” ofrece un mapa para entender la cultura caribe y su ancestral legado musical, enmarcado en el fenómeno de la música vallenata; dando un especial tratamiento a temas tan discutidos en el mundo de la música popular como el reconocimiento del lugar de origen de los cantos, los instrumentos de un toque, los diferentes matices de composición a través del Magdalena y del Sinú y la riqueza lírica de sus letras.

De igual forma el humor y el carisma propio de la región no deja de estar presente en las páginas de esta obra, que va desde la sátira de la cultura del deja´o, la defensa del pobre frente al encorbata´o o el combate lingüístico de una piqueria.

La lectura del libro resultará tan pegajosa como un buen vallenato, y tan llamativa como un merengue de Lorenzo Morales; con la lectura lo acompañará incluso la figura del legendario Francisco el hombre, los paseos de Escalona o sentirá la maestría de Alejandro Durán.

Es así que esta obra se suma a la reivindicación de un género musical cuya particular combinación de prácticas y mitos lo ha convertido en representante privilegiado del folclor nacional, y cuyas transformaciones han enojado a más de un viejo de la época de Leandro Díaz, enamorado a más de una niña con los Inquietos y galardonado a un Carlos Vives y a un Cabas.

No obstante el libro cuya última edición fue en el 2004 parece desconocer los nuevos movimientos y saltos generacionales presentes en la actualidad que nos muestra un vallenato con rápidas y alborotadoras melodías que parecen no calar en las modalidades tradicionales del género.

Esto sin embargo no resta importancia al aporte al reconocimiento cultural y regional de un ritmo que no nació de ganaderos sino de los que cuidaban el ganado, que no nació bachilleres ni doctores sino de orgullos desertores de escuelas, que no nació de conservadores monogámicos sino de libelares mujeriegos.

La obra de Quiroz si bien resulta redundante para un costeño no deja de encerrar el ritmo seductor de la música vallenata contagiosa y adictiva. Esa de la que se dice se hizo inmortal en una noche de parranda.

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jueves, octubre 18, 2007

De ForTines BucaNeros y NarCos


Cuando se habla de Cartagena de Indias es habitual referirse a ella como la ciudad heroica, de sólidos fortines y leyendas de crudas y valientes batallas contra piratas invasores y huestes saqueadoras. Es tan recurrente situarse en el pasado melancólico y mágico del ayer que se hace más fácil deslucir el presente detrás y afuera de sus murallas. Un presente saturado de esquivos caminos alejados de la ley y el orden.

Es en este presente donde la piratería se aleja de todo su épico recuerdo de héroes y bucaneros y se convierte en la práctica de delincuentes, estafadores y necesitados hastiados de un panorama de incertidumbre y escasez laboral.

Hallarlos no es difícil; sólo basta dar vistazo a lo largo y ancho de la calle de la Moneda en el centro, en los paisajes pintorescos y multiformes de Bazurto o en los comercios lúgubres de Puerto duro.

Es así que lo ilícito, aquello de lo que Moisés Naím narra en su grueso libro de portada ostentosa, toma vida y forma en cualquier escenario donde la pobreza ha aceptado el seductor llamado de la vía fácil, o donde la avaricia de las clases altas llenan sus arcas a manos llenas. Sea en las toscas tablas de un puesto ambulante o en una oficina de un funcionario público lo ilícito late con igual fuerza e ímpetu.

De allí que para el autor, el que el singular accionar del contrabando, los traficantes y la piratería en el siglo XX haya evolucionado de un arte de parias y ratoneros a mafiosos y traquetos finos, se convierte en el mejor espejo de una sociedad de fluctuante moral y donde los aparatos de control del estado son lujos de catedral.

Naím hace un invaluable análisis de esta realidad; en medio de sus frases es fácil remontarse al país de los narcos y la leyenda de Pablo Escobar, el Pablo que escarcho a toda una región de blanca nieva de coca y panelas de aluminio.

De igual forma como la silente piratería de lado a lado en algunas calles de la Cartagena actual desdibujan un pasado de heroísmos; a 12 horas de la costa, en la templada Medellín, el fantasma de Escobar circula y escenifica la época dorada del tráfico de narcos, de los movimientos migratorios de los nuevos ricos de la zona de tolerancia en el barrio Santísima Trinidad a la impoluta y exclusiva área del Poblado, de las pintas lobas y los partidos de fútbol prefabricados. En fin, de un mundo de marañas y vericuetos que silenció las cantaletas de las madres cuando los hijos se portan mal y las cambio por los lujosos portones en las casas y costosos automóviles de la Ford.

“Los veteranos de los negocios torcidos, se asombraban de ver como Pablo, con sentido de la oportunidad y aguda inteligencia, se le media a todo lo que fuera” relata Alonso Salazar J. en su Parábola de Pablo. Aquella obra que dio a conocer en su primer cápitulo los primeros años de su vida y sus pasos iniciales en el negocio del narcotráfico.

Y para ilustrar el ambiente del capo añade “Y lo torcido- como llamaban a lo ilícito- encontraba ambiente en Medellín, que según los astrólogos, igual que Chicago, está en un campo de alta concentración de energía, donde la vida y la muerte se trenzan en un baile que se desata fácilmente en destrucción”

Los de Envigado se conocen muy bien la historia de la dualidad del redentor y el delincuente que encarnaba Pablo, por lo que en más de una vez, las calles y plazas de este municipio se tornaron en laberintos para la policía en sus operativos de captura. Hágalo por la seguridad de Colombia decía el cartel de denuncia a la policía-Y es que ¿Por qué entregar al que me dio la casita, el que me dio para el carrito y me consiguió marido a mi hija?, contó una vez una habitante.

De los tiempos de Escobar a nuestros días el negocio ha cambiado. Las historias de los ñeros y aguerridos colombianos y sus cargamentos destino USA parecen cosa de película estereotípica de Hollywood. Ahora visten de saco y corbatas, de ilustres guayaberas y liqui liqui, dejaron atrás las gruesas cadenas de oro y el juego de anillos para cada dedo, el séquito de prostitutas y la orquesta de sicarios.

Tal como lo señala Naím los límites de lo legal son más delgados de lo que se cree. El submundo del tráfico y el contrabando, y las zonas donde se aplica o como él las denomina las Zonas negras, hacen parte del legado de las prácticas que hicieron celebres a los Escobar, al Rodríguez Gacha y a los Orejuela. Hoy con un mundo donde las fronteras parecen invención del diablo, por lo que hay que acabarlas, el desafío es aún más grande pues las mismas garantías que otorga el libre mercado transnacional, también las ocupa el medio ilícito.

Rastrear los orígenes de las prácticas del contrabando sería rastrear los pasos de un ejercicio tan popular que incluso los cantos de Escalona hacen referencia a la travesura de esquivar y sobornar a las autoridades, de ser maestros del disfraz camuflando electrodomésticos entre plátanos y surcar mangles por el Magdalena, el Urabá y la Guajira.

No obstante de lo romántico de los cortejos a la Maye ya no queda nada, sino el viso de una actividad con serios efectos en la economía y el tejido social del país. Estragos que confunden lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno.

Juzgar al del puesto ambulante que vende DVDs. de películas y música que aún no se han estrenado, o al vendedor de la misteriosa fábrica de bolsos Lotto,s, o jeanes Chevinok es fácil. Sin embargo sería más constructivo juzgar a quien se hace de la vista gorda y desconoce la realidad detrás de tales ventas, de las tragedias de los piratas del Caribe o las aventuras de los “Putas de Aguadas”.

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martes, noviembre 23, 2004

El ejE De ColomBia

Visitar el eje cafetero es una experiencia que sin duda alguna llenara satisfactoriamente todas las expectativas sobre la diversidad y belleza con la que cuenta nuestro país. Conocer sus verdes campos, su singular gastronomía, lo fértil de sus tierras y el colorido del ambiente es algo de lo que no se puede evitar sorprenderse al arribar a esta región.

Quindío corazón mío
Iniciando el recorrido en el departamento del Quindío, segundo destino turístico de Colombia, se encuentra la ciudad de Armenia, llamada la ciudad del doble milagro a raíz del sismo del 99 que la devastó casi en su totalidad; cinco años más tarde Armenia se muestra como una ciudad que ha superado con gran garra y berraquera la tragedia y que acoge con amabilidad al turista, revelando su belleza montañera y su exótica fauna y flora.
Si algo tiene Armenia son guadas, en todos los rincones se hallan guadales de esos que según Jorge Villamil lloran porque también tienen alma. La guadua se ha convertido en un material de mucha utilidad en la construcción y como elemento decorativo de las casas y edificios de la ciudad, dando un toque único a la arquitectura cafetera.
El Quindío también es la cuna del árbol y la flor nacional, la Palma de Cera y la Orquídea de la clase cattleya triane una de las distintas especies que nacen en nuestro país ,territorio de orquídeas.
A 10km de Armenia se encuentra el municipio de Montenegro que alberga al mayor atractivo turístico del departamento “El parque Nacional del café” un parque temático que muestra con gran gala la cultura cafetera con un paisaje exuberante y con atracciones naturales y mecánicas como el espectáculo animatronico “el show de las orquídeas” que cuenta al son de música colombiana la leyenda del cacique que fue muerto por una hechicera y cuyos pensamientos mas bellos se convirtieron en estas bellas flores. Además de esta también se encuentra en el parque el Museo Nacional del Café que abraza la historia del producto mas representativo de Colombia, Senderos Ecológicos, El Mirador y una replica a escala del Pueblito Paisa .
Recorriendo el Quindío hacia el norte aparecerá el jardín botánico que alberga a la mariposa mas grande del mundo y otras especies que se posan sin mayor problema sobre los visitantes como ninfas del bosque, el jardín cuenta con guías que con gran simpatía exponen las diferentes plantas y medios de este lugar.

Panaca sin campo no hay ciudad
El parque temático Panaca es un parque que invita al visitante a codearse con la crema y nata del agroturismo, vacas, caballos, aves y perros esperan para mostrar los encantos del campo.
Divido por zonas los senderos de Panaca los cuales se pueden recorrer a pie o en una carreta, descubren el encanto de lo rural y la esencia del campesino.
La primera zona es la ganadería donde se exponen reses de las mas importantes especies , el sector lechero y el ganado de mejor sabor.
Continua la zona de avicultura donde aves de corral y palomas realizan un espectáculo ayudados por expertos entrenadores que maravillan al público con sus presentaciones.
La zona de los cerdos o porcicultura le brinda a los visitantes una extensa exposición de jamones sin procesar culminando en un carrera de chanchos a los que también se les puede alimentar dándoles teteros que el mismo parque ofrece, la estación culmina con un show de retahílas y trovas.
Cuesta arriba se encuentran las zonas del mundo de los perros y el mundo de los caballos, en el primero caninos de muchas clases bailan y hacen acrobacias en el coliseo mientras que en el segundo los caballos mas exuberantes caminan a paso fino entre los turistas.

Manizales del alma
La ciudad de Manizales es una de las más populares del Colombia no solo por sus hermosas mujeres sino por ser el escenario de una de las ferias taurinas de mayor rigor del país y como no mencionar la casa del once caldas el palo grande el estadio que nos dio la segunda copa libertadores .
Las calles de Manizales podrían explicar porque las gentes de esta región caminan encucadas ya que las pendientes de las avenidas y de los barrios es extrema, aparte de esto esta ciudad cuenta con el mayor número de universidades en un sector denominado ciudad universidad en la que los edificios que se divisan son exclusivamente universidades convirtiendo de esta manera a Manizales en el centro educativo de Caldas.
Hacia el centro de la ciudad se puede divisar un domo volcánico que hipotéticamente esta en la capacidad de destruir a la capital de Caldas si iniciara actividad magmática, estudios sobre esto ya se están llevando a cabo por parte de medios científicos mientras que esto ocurra, los parques son una buena alternativa para caminar y recorrer la ciudad que respira deporte y cuya maleza de sus campos se traduce en lirios.

Las nieves de Colombia
El cóndor de los Andes planea sobre el árido paisaje de las montañas que estriban el Parque Nacional Natural volcán Nevado del Ruiz, obviamente debido al carácter de extinción del ave emblema de Colombia será de suprema suerte verlo desplegar sus alas y remontarse por los aires del nevado.
El nevado del Ruiz se encuentra a 5400 metros sobre el nivel del mar donde solo experimentados alpinistas les es permitido llegar, a los turistas si es que soportan las bajas temperaturas, lo difícil del terreno, el vomito y los mareos, la tensión y el “soroche” una enfermedad sicosomática de las alturas, podrán llegar cerca de los 4900 metros donde ya se puede contemplar nieve. Cincuenta metros mas arriba esta la dicha de todo que alguna vez haya soñado con hacer un muñeco de nieve o hacer bolas de nieve o angelitos en el piso o simplemente verla en vivo y en directo.
De bajada se puede tomar un baño caliente en las Termales.

Por esto y muchas otras cosas la zona cafetera de Colombia es una de las regiones mas ricas tanto por sus suelos como por la diversidad de sus paisajes una franja que vale la pena visitar.

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jueves, septiembre 09, 2004

La “NuEvO MILeNiO”

El inconfundible gesto de una mano semialeteando al aire es la señal de llamado al transporte publico local; buses, busetas, taxis, mototaxis, colectivos todos responden sin pregunta alguna al vaivén de la mano del potencial pasajero cuyo destino les es desconocido pero, con el estricto conocimiento de su necesidad.

Aquí viene la buseta que cubre la ruta Campestre-Castillo a la cual han bautizado Nuevo Milenio. Aguanta!!! Grita el sparring y empieza la experiencia en la“Nuevo Milenio”; como toda buseta muestra orgullosamente su gran tablero con luces estretocopicas, reproductor de sonido stereo, las cortinas de satín y el imperdonable peluche o mensaje de amor, un excelente contraste con la apariencia del conductor al igual que con la del sparring, no creo que alguien esperaría que con lo tosco de este tipo de trabajo se tuviera una decoración tan femeninamente llamativa. Adiós a los 700 pesos del pasaje, ya no vale la pena regatear por 100 o 200 pesos eso ya es miserables ¿ acaso no es este un trabajo como todos?, siguiente paso hallar un puesto vacío, y así es ahí esta, el codiciado tesoro de todo quien se sube a una buseta, el trono, el mueble de esponja, en fin...
No es nada fácil renunciar a este, pero es tan escurridizo y vulnerable ante la presencia de la anciana de ropas graciosas, pañoleta de flores y palangana que sin doble pensamiento le es cedido en medio de un sincero gracias y una sonrisa, suficiente agradecimiento al corazón, su lugar de arribo: mercado Bazurto.
45 segundos transcurren y se escucha la sinfonía del bebe en el asiento de atrás, como presintiendo el discurso mas famoso de toda buseta:
“buenos días señores pasajeros, permítame darle este producto, recíbamelo que la decencia no pelea con nadie; bueno como pueden ver y observar el producto que acabo de colocar en sus manos, en sus piernas, es una deliciosa golosina llamada mi boo boo, esta deliciosa golosina tiene una valor, un costo de una le vale 100 dos le valen 200, para mayor economía seis en 500, el amable caballero, dama que me desee colaborar, recuerde una le vale 100 dos le valen 200, para mayor economía seis en 500” . ninguna venta sin embargo el espíritu es el mismo, pero el hambre no...

Bazurto.

Bazurto es un lugar curioso en la ruta, la economía informal florece por los pasillos y ventanas, el mini mercado de chucherias muestra su imponente surtido, rosquitas, galletas, diabolines, agua, refrescos, platanitos, naranjas, mata-ratas, cartillas, libros en fin una gama de seres deambulando por las ventanas con sus canastos y cestos, precios cómodos y atención personalizada .
El mercado siempre es un sitio singular, meollo de todo, en él hace mas calor, mas polvo, mas fastidio, mas fetidez, de toda clase de factores aumentados al cuadrado solo resta el esperara salir de la zona lo mas rápido posible y sortear al próximo vendedor. Cesan los cantos del bebe en el asiento de atrás y nuevamente retorna mi asiento, bien por mi.
Cartagena y sus buses siempre han sido parte de una guerra llamada “la guerra del centavo” donde dos busetas se pelean a 60km/hr un pasajero, no importa la avenida o calle que se corra. Nuevo Milenio vs Mafer y Dayo mis amores ( el nombre de la otra buseta) ambas se lanzan a la captura de la señora que eleva su mano solicitando transporte; entre bocinas sonando y alarma general “Nuevo Milenio” ve como se escapa el chance de obtener a la señora restándole solamente al conductor exclamar: HP..
La cara bonita de Cartagena aparece al frente de nosotros, el espíritu del Manglar señala la entrada inmaculada al centro de la ciudad donde gran parte de los pasajeros pedirá “parada”, y se escucha otro “aguanta!!!” y otro “ dale”...

Siguiendo el camino...

Bocagrande se muestra imponente y galante recibiendo a Nuevo Milenio en sus calles; poco a poco la buseta va quedando desierta no sin antes recibir a otro vendedor esta vez de tarjeticas con mensajes sonsos. Al girar vía Hotel Almirante pregunta el conductor.
-Pelao que es lo que tanto escribes ahí
Fue en ese momento donde conocí a Víctor Ahumada Restrepo “valiente” conductor de Nuevo Milenio desde hace 3 años. Víctor inicia su jornada a partir de las 4:00 AM hasta su relevo una hora después del mediodía donde la comida, corrientes encajetadas, hacen parte sin duda alguna de su dieta regular todos los santos días de la semana.
Es de conducir busetas que depende su sustento diario (y la del anónimo sparring) sus 4 hijos y su esposa; comenta que no es el mejor trabajo del mundo pero que por lo menos es un trabajo teniendo en cuenta la precaria situación laboral que vive nuestro país y que no excluye a la ciudad amurallada. Entre trafico y maldiciones transcurre su día, amortiguando los visibles retazos de su asiento, dando cambios de velocidades y sufriéndola como llama él su rutina; a veces peleando otras dándole con toda al ultimo éxito de estación, no es mas que otra de las extensas facetas del pobre.
-Entonces pelao a donde llegas, hasta aquí llegamos...

De vuelta

Otro viaje, otra situación, somos simples almas circulantes en una carroza de 4 ruedas, cada una con la inercia del viaje y el paisaje fugaz de la ventana.
Al llegar a las faldas de la iglesia María Auxiliadora, algunos con sutileza otros con convicción y otros por reflejo eslogan la señal de la cruz, encomendándose a la divina señora; sube Benigno un habitante de Maria la baja que de una relata su triste historia a los siempre indiferentes usuarios del servicio publico.
Benigno tiene 44 años, viene desde Maria la baja junto con su esposa y su hija de seis meses enferma, ella se encuentra en la Casa del Niño y la meta de su padre es completar para la inyección que le ha de curar, según Benigno sus síntomas son fiebre y deshidratación y su progreso es lento pero efectivo; entre uno y otro sollozo revela el valor de la medicina: 9800 pesos, tan fáciles de costear pero no para Benigno, Nuevo Milenio cumple como ven una función social importante, caridad rodante.
La brillantez del cielo empieza a despedirse y da paso a un nubarrón que traerá la apacible lluvia,
-“parada” dice Benigno,
-“adiós “dice Nuevo Milenio...

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